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lunes, 26 de mayo de 2025

CAPÍTULO 13. FRAY AGUSTÍN LEONARDO EN EL CONVENTO DE LA MERCED DE EL OLIVAR (ESTERCUEL, TERUEL) EN 1629

Fray Agustín Leonardo en el convento de El Olivar (Estercuel, Teruel) en 1629


Fray Agustín Leonardo seguía en Madrid en mayo de 1629, cuando el convento madrileño de La Merced pasó revista canónica, pero inmediatamente partió hacia el monasterio del Olivar en Estercuel (Teruel), donde pintó según Arqués (por un informe del archivero de El Olivar Joaquín Luengo de 1801) más de 38 cuadros grandes y algunos otros menores, y firmó uno de ellos, que representa a "S. Ramón predicando al los cautivos y moros", Frater Augustinus Leonardo faciebat 1629, con una medida de 4m de largo/ancho y  2,7m de alto.

La importancia del Maestro General fray Juan Cebrián

El mercedario fray Juan Cebrián Maestro General (1629-1632), nombrado, después de ser obispo de Albarracín en 1632 y de Teruel en 1635, arzobispo de Zaragoza (1644-1662), fue el que llamó en 1629 a fray Agustín Leonardo a desarrollar su arte en Aragón. En la imagen figura su retrato, una reproducción del retrato del Museo Diocesano de Zaragoza, en el Monasterio de El Olivar, cuya historia recoge en todo detalle fray Joaquín Millán Rubio[1] en su libro.


Fray Juan Cebrián[2] era natural de Perales, Comunidad de Teruel, donde nació a fines del siglo XVI, de cuyo pueblo era su ilustre familia, que tenía el Condado de Fuenclara, al casarse D. Juan Francisco Cebrián, su sobrino, con Dª. Ana María de Alagón, heredera de aquel Estado. Recibió el hábito de religioso mercenario en el convento de Ntra. Sra. de El Olivar, y en él profesó a principios del siglo XVII, y desde 1619 había sido comendador de dicho convento. También tuvo los cargos de elector general, vicario provincial, prior del Real Convento de Santa Eulalia de Barcelona, provincial de Aragón desde 1625; y desde 1629 el de maestro general de su Religión, electo en el Capítulo que celebró la misma en Toledo. Unos méritos que movieron al rey D. Felipe IV para presentarlo en 1632 en la Mitra de Albarracín. En 1635 fue nombrado para el Obispado de Teruel y en 1644 para el Arzobispado de Zaragoza, y también Virrey de Aragón. Murió en Juslibol el 27 de diciembre de 1662. 

Respecto al siguiente retrato de fray Juan Cebrián, se trata de un óleo sobre lienzo de lino, atribuido, por el profesor Arturo Ansón, al artista Jusepe Martínez en el año 1658. Ubicado en el Palacio Arzobispal (Zaragoza), se trata de un retrato de cuerpo entero en el cual la figura aparece en actitud solemne y aplomada en tres cuartos. Viste la indumentaria del hábito mercedario. En la siguiente imagen[3] se aprecia el retrato del fray Juan Cebrián, arzobispo de Zaragoza, junto a un detalle del rostro, que tanto admiró a fray Juan de Molina. En el cuadro figura su escudo mercedario en el pecho y a la izquierda el escudo de armas familiar, y una inscripción con un resumen de su vida en la parte inferior. En el detalle de la inscripción consta tras el número 25: "Ilmo. y Excelentísimo S. D. fr Juan Cebrián natural de Perales del Orden de Nuestra Señora de la Merced y su General, Obispo de Albarrazín y de Teruel, Arzobispo de Zaragoza a 14 de septiembre de 1644, del Consejo de Estado y Virrey de Aragón, hizo algunas fundaciones, está enterrado en el Convento de las Madres Capuchinas de Zaragoza. Murió en su Villa de Juslibol, a 27 de diziembre de 1662".


                                Juan Cebrián ©Arzobispado de Zaragoza, Delegación de Patrimonio Cultural


En la imagen se aprecia una vista actual del interior de la iglesia y una fotografía antigua de la Virgen de El Olivar.



En las siguientes imágenes se aprecia una vista antigua y actual del Monasterio de El Olivar, junto a un estandarte con el escudo mercedario que preside su claustro. Un convento y en el que tuvo lugar la restauración de la Orden de la Merced en 1878.

 

 



Como referencia incluyo un plano actual del Monasterio

Fray Pedro de Luna y su Breve relación historial panegírica, y doctrinal, de la Aparición de Nuestra Señora del Olivar... de 1723

El padre Luna[4], mercedario del siglo XVIII, relata muchos prodigios relacionados con el fervor hacia la Virgen de El Olivar. En la descripción de la iglesia del Olivar del padre Luna menciona muchos cuadros, sin referirse a su autor, detalla: “Sobre la silla del Prelado ay un lienzo con la Imagen de nuestra Señora en el Misterio de su Purissima Concepcion…/…Sobre la Silleria ay en cada uno de los tres lienzos dos Quadros grandes de muy buena mano, los quatro son de Santa Maria de Socós, Santa María de la Antigua, Santa Natalia, y Santa Colagia, todas Religiosas de la Orden de la Merced, y los dos de la testera de nuestro Padre San Pedro Nolasco; el uno representa la Aparición de María Santíssima, quando le reveló la Fundación de su Orden, y el otro quando se le apareció San Pedro Apóstol, en la forma que le crucificaron, y estos dos Quadros dexan en medio suficiente espacio para una grande vidriera, que elevándose sobre la Cornisa, da luz necesaria, así para el Coro, como para la Iglesia…/…Se baxa a la Sacristia, en cuyo frente están los caxones, y sobre ellos un excelente, y grande Quadro del Misterio de los cinco panes, y a los lados los quatro Doctores de la Iglesia en los otros dos lienzos inmediatos, otros dos Quadros semejantes al primero. En el uno se representa a San Ramon predicando a los Moros el rescate de los Cautivos; y a mas de estos, ay otros cuadritos pequeños, para mayor adorno. En el otro lienzo de pared, que corresponde al de la testera, a mas de la puerta, que por la Iglesia se entra a la dicha Sacristia, ay por el otro costado otra, que sirve para los Religiosos, que por una escalera escusada baxan a decir Missa, y queda en medio suficiente espacio para un Armario muy bien dispuesto, y pintado por dentro hasta sus puertas, adonde con algunas otras alajas se guarda la plata para el culto divino, como los Cálices, Vinajeras, Cruz, Calderilla, Hysopo, Incensario, Naveta, y otras cosas…/…Fabricada ya la Iglesia, tan capaz, y en la forma que se ha dicho, y passados veinte y tres años, se di principio a la Fabrica del Convento nuevo, y se concluyó en cinco de manera, que se empezó el año 1627 y quedó ya perfecta el de 1632. Era en este tiempo Maestro General el Excelentísimo Señor Don Fray Juan Cebrian”. Este periodo es en el que el padre Cebrián lleva a fray Agustín Leonardo a adornar el convento con numerosos cuadros.

Imágenes antiguas del armario de la sacristía



Prosigue el padre Luna describiendo estancias y cuadros: “Sobre las dos Cornisas de adentro, en cada uno de los Lunetos ay un Quadro, y todos son de Martyres, y Santos de la Orden, menos en los quatro ángulos de la pared de en medio, que ay ocho de los Misterios de Nuestra Señora, Baxo la Cornisa de esta pared ay otros Quadros muy grandes de los Misterios de Christo Señor nuestro, que representan los principales desde el Nacimiento de su Magestad Divina, hasta el de su Ascensión, y venida del Espíritu Santo sobre el Colegio Apostolico; con esta advertencia también, que en los dos ángulos ay quatro Quadros de nuestro Patriarca San Pedro Nolasco, y en los otros dos otros quatro del Esclarecido San Ramon Nonat, Cardenal de las Españas…/…entrando se encuentra una estancia suficiente en quadro, con su bóveda. En la frente hay un Quadro del Rey Don Jaime a caballo, con su bastón, mandando al exercito, y dando Batalla a los Moros; lo que insinúa, que este Convento es Real, y se persuade, porque como ya dixe, lo fundo Gil de Atrosillo a persuasión de este grande, y valeroso Rey. En la pared de mano izquierda, ay un Retrato del Excelentísimo Señor Don Fray Juan Cebrián de cuerpo entero, muy parecido, como he oído decir a los que lo conocieron, y sobre la puerta, por donde se entra a la segunda estancia, otro quadrito, que acuerda un Milagro, que obró la Santa Imagen con uno de la Casa de los Señores Cebrianes…/… segunda pieza de Porteria, que es muy especiosa…/… En las paredes, entrando a mano drecha, ay dos Quadros grandes, y a la izquierda otros dos, dexando lugar para una entrada espaciosa al Claustro, y a la otra unos Alabastros, por donde recibe la luz. En la frente de esta Pieza, ay también otro Quadro grande de Nuestra Señora de la Merced…/…En la testera del Refectorio ay un Quadro de la Cena del Señor, correspondiente al espacio, en la frente del Deprofundis, otro de Christo Señor nuestro clavado en la Cruz, y sobre la puerta del Refectorio otro de su Magestad Divina con la misma Cruz a cuestas, y son de singular primor. Respecto al claustro alto el padre Luna se refiere a: “En el primer descanso, ay un Quadro de la Purisima Concepcion de cuerpo perfecto, con todos sus atributos, y está concedida por el excelentísimo Señor Cebrián, y demás Arzobispos que han pasado por este Convento, Indulgencia de quarenta días a los que rezen una Salve delante de esta Santa Imagen. El marco de este Quadro es curioso, y está dorado como los de los otros quatro que están sobre la cornisa, y son del Patriarca San Pedro Nolasco, de San Ramon Nonat, de San Pedro Armengol, y de San Serapio, todos de cuerpo entero, y de grande mano, y son dadivas del Señor Cebrián”.

Respecto al Monasterio del Olivar, Ponz[5] refiere de forma muy breve en 1788: “Desde Obon se va a Andorra, y se pasa por junto al famoso Santuario de nuestra Señora del Olivo, venerada en un Convento de Padres Mercenarios. Dicen que se apareció al Rey D. Jayme. Es muy decente Iglesia, y Convento, con magníficos claustros. Así en la Sacristía, como en los claustros chicos hay pinturas de Fray Agustín Leonardo; aquellas firmadas en 1629”. 

El Mercedario fray Agustín Arqués[6] solicitó informes, que reproduce de forma manuscrita en 1804 para el Bibliotecario Mayor del Arzobispal de Toledo, a los archiveros de los conventos de la Merced en El Olivar (Estercuel, Teruel) y en Barcelona, para conocer en detalle las obras de fray Agustín Leonardo localizadas en dichos conventos. Este documento tan detallado es fundamental para conocer la obra del mercedario Leonardo en esos conventos, cuadros en su mayoría desaparecidos.

 

Pinturas del padre Leonardo en el convento de El Olivar. Informa el P. Predicador Jubilado Fr. Joaquín Luengo, Archivero de dicho convento en una carta del 27 de febrero de 1801.

Estas pinturas las incluyó el P. Predicador Jubilado fr Joaquín Luengo Archivero de dicho convento en una carta preguntado a instancia mía, en la cual entre otras cosas dice así: "Es cierto que Fr. Agustín Leonardo trabaxó para este convto diferentes lienzos de Pintura (cuento al menos 38) y todos de marca mayor, con mucho acierto y delicadeza, mas solo en uno puso el Apeles me fecit. En un quadro de los de la sacristía sentó estas concisas palabras: Frater Augustinus Leonardo faciebat 1629....Me acuerdo que retirado yo a esta casa, viendo lo mucho que por ella había trabaxado este Religioso, desee dexar a la posteridad algún recuerdo, que publicase sus circunstancias, y nuestro agradecimiento. Me dirigí al P. Mtro Berrozpe, sujeto antiguo, y de adelantadas luces, le pregunté de la Patria de este Artífice y me respondió que le suponía Francés. Pregunté al Dr Morer, también muy viejo, y me dixe que era Italiano, En esta variedad de opiniones desistí de mi intento.....

(Voy contabilizando los cuadros)

Es cierto que en la Sacristía hay tres quadros prolongados

El 1º que es el de la testera, que tiene seis varas de largo y quatro de alto (5m x 3,3m), representa con delicadeza y admiración "el Milagro de los cinco panes".

El 2º que es el de la vanda derecha tiene cinco varas de largo, y tres varas y un palmo de alto (4m x 2,7m), figura muy al vivo "dos religiosos de la Merced tratando con los Turcos la Redención y precio de los cautivos".

El 3º que es el de la vanda izquierda, de igual tamaño  (4m x 2,7m) que el antecedente representa a "S. Ramón predicando al los cautivos y moros". Y en este quadro se lee la firma  Frater Augustinus Leonardo faciebat 1629.

En el Coro hay ocho Quadros de algo menos grandor que los citados:

En dos de estos puestos en la Testera se representa (4º) "Ntra Madre revelando la fundación al Pdre S. Pedro Nolasco, (5º) al Rey D. Jaime y al ( 6º) S. Raymundo". El otro acuerda a (7º) "Jesuchristo en la Columna apareciendo al patriarca".

En la vanda izquierda están (8º) "Santa María de Cervellón" y (9º) "Sta Colagia".

En la vanda derecha se hallan (10º) "Sor María de la Antigua", y (11º) "Santa Natalia", todos muy bien executados.

En el Claustro baxo hay veinte y tres Quadros (12º- 34º) de igual dimensión con poca diferencia, porque son de tres varas y media de largos, y dos varas y 3 palmos de alto (2,9m x 2,3 m). Estos contienen los "principales misterios de Jesuchristo desde su Nacimiento hasta su Asunción a los Cielos". También hay quatro (35º-38º) que pertenecen a la "Historia de Ntro Patriarca S. Pedro Nolasco" y otros quatro (39º-42º) a la de "S. Ramón". De modo que en cada uno de los Angulos del Claustro hay uno de estos ocho Quadros. Todos ellos has admirado a quantos los han visto. El Sr. Dean de Zaragoza, que de canonigo visitador hizo aquí mansión no se saciaba de mirarlos...

En el Olivar 27 de Febrero de 1801 M. R.P. B.... su mas atento Capellán y Servr Fr Joaquín Luengo". 

Otros muchos lienzos de fr Agustín Leonardo se hallan en el mismo convto del Olivar, y en otros de la Provincia de Aragón que por no hallar sujetos curiosos, que buscaran las firmas, y hallarse muy altos no he podido lograr noticia de ellos; pero con los dichos, y los de Barcelona bastan para el asunto.

Apreciamos que se refiere a unos 42 cuadros (no 38) de fray Agustín Leonardo, y que fray Agustín Arqués Jover señala que hay otros muchos lienzos en el convento del Olivar. Es decir, que en total se trata de unos 54 cuadros. 

Veremos que luego nos referimos a cuadros atribuidos a Leonardo, mencionados por el mercedario fray Pedro de Luna en 1723 sin señalar el autor de los mismos. Se trata de dos cuadros  de San Pedro Nolasco y San Ramón Nonato, en las puertas del armario de la sacristía (que aún permanecen). También en La Oliva de Paz figuran una serie de cuatro cuadros sobre la historia de la Virgen de El Olivar  y otra serie con seis martirios de mercedarios. En la siguiente imagen vemos resumidos los doce cuadros que veremos luego. 








Ceán Bermúdez[7] en su Diccionario histórico de los más illustres profesores de las bellas artes de 1889 detalla (basándose en Agustín Jover y resumiendo el original) las obras de Leonardo: 

"Pintó Fray Agustín para el convento del Olivar en Aragón 38 grandes lienzos. En el testero del refectorio el Milagro de los panes y el de los peces seis varas de alto por cuatro de ancho al lado derecho dos religiosos mercenarios tratando con los turcos la rendición y precio de los cautivos cinco varas alto por tres y un palmo de ancho y al lado izquierdo San Ramón predicando a los cautivos y moros de igual dimensión que el anterior y con la firma Frater Augustinus Leonardo faciebat 1629. En el coro ocho cuadros un poco menores que los citados que representaban Nuestra Señora de la Merced revelando la fundación de su Orden a San Pedro Nolasco, el Rey Don Jaime y San Raimundo asunto de dos cuadros, Jesucristo en la columna, Aparición de Jesús al Santo Patriarca, Santa Maria de Cervellón, Santa Colagia, Sor María de la Antigua y Santa Natalia. En el claustro pintó 26 cuadros de igual dimensión con poca diferencia tres varas y media de alto por dos y tres palmos de ancho que representaban los principales misterios de la vida de Cristo Nuestro Señor desde su Nacimiento hasta su Ascensión a los cielos y varios pasajes de las historias de San Pedro Nolasco y San Ramón".

La Oliva de Paz

Una de las principales referencias sobre el convento mercedario de Nuestra Señora de El Olivar (Estercuel, Teruel) se encuentra en el folleto conmemorativo de los cincuenta años de la restauración de la Orden de la Merced en España titulado La Oliva de Paz [8]. Como ocurrió con diferentes conventos mercedarios, el efecto de la desamortización de 1835 fue devastador, de forma que hasta pasados 43 años, en 1878, no fue posible la restauración que en el caso de la Provincia de Aragón se llevó a cabo en El Olivar.




Al detallar la vida de los tres generales del Olivar, fray Guillermo Vázquez [9] destaca la figura del maestro general fray Juan Cebrián que llegaría a ser arzobispo de Zaragoza. Una de las empresas más importantes del padre Cebrián fue la renovación del convento del Olivar. El padre Vázquez entresaca de la Historia de la Orden de fray Gabriel Tellez (Tirso de Molina) que: “Era hijo del antiquísimo monasterio del Olivar, cuya soberana y milagrosa imagen, aparecida en los primeros años de nuestra fundación sobre un olivo, que hasta el presente día se conserva en sus ramas y hojas vivo y verde, y no con menos fructo que el de la que nos le produxo eterno, le hace devotísimo e ilustre. Está fundado en casi desierto, bien acomodado para los desahogos espirituales y todo lo caduco. Recibió nuestro habito y profesión el él nuestro Maestro Cebrián. Y porque sus edificios padecían los achaques de la senectud (que ni las piedras jubilan), empleó todas sus industrias y desvelos, no solo en remendarlos, pero en fabricar de nuevo toda aquella casa, en cuya religiosa empresa gastó cuanto ansí por los gages de su Generalato le pertenecía, como lo que de su padre granjeó y de sus hermanos, uno y otros caudalosos…/…Quedó la iglesia y monasterio tan hermoso y tan autorizado, que fuera del de Zaragoza, no tenemos en todo aquel reino alguno que le iguale. Adornó sus claustros de historias de nuestra Orden, en quadros de pinturas excelentes; el templo de retablos: la sacristía de ornamentos y caxones”.

A continuación figura la imagen que figura al principio del libro y la cerámica que está a la entrada de El Olivar con el dibujo de la Virgen, basada en dicho dibujo.


En el libro basado en las historias del padre Luna de 1723 se explica cómo era Estercuel en el siglo XIII y su Señor el Sr. D. Gil de Atrosillo y cómo contratará al pastor Pedro Novés al que se aparecerá la Virgen María en torno a 1251 en el tronco de un olivo con el Niño Jesús en sus brazos. Se erigió una ermita y poco después gracias a la generosidad de don Gil en 1258 se fundará el convento y santuario mercedario de Nuestra Señora del Olivar. p. 88 se Menciona que la baronía de Estercuel pasó en 1410 a don Pedro Jiménez de Urrea que pasaría después al linaje de don Berenguer de Barjadí. p. 92 en torno a la época de fray Agustín Leonardo estuvo por el monasterio del Olivar el señor de Estercuel era don Martín Bermúdez de Castro y Bardají al que Felipe IV concedió el título de Marqués de Cañizar en 1646 por los servicios prestados a la corona en diversas ocasiones como en el año 1626 que le apoyó en las Cortes de Aragón.

Como veremos, el asalto al convento con motivo de la guerra civil el 1936 provocará la pérdida de sus bienes, aunque se salvó el armario de la sacristía que donó el padre Cebrián, que contenía numerosos ornamentos y reliquias, y en cuyas puertas interiores se conservan dos pinturas atribuidas a fray Agustín Leonardo. A continuación apreciamos una imagen del armario y de las mencionadas pinturas que representan a san Pedro Nolasco (en su milagrosa vuelta a Valencia tras hacer con su manto una vela en el barco que le habían abandonado a su suerte tras el martirio)  y a san Ramón Nonato (representa la aparición de la Virgen cuando estaba cuidando el ganado). Agradecemos a los mercedarios de El Olivar el envío, por medio de fray Mario Alonso, de nuevas imágenes en color. 



En una web sobre el Monasterio del Olivar (www.monasteriodelolivar.com) describen el armario: el armario-relicario conservado en la sacristía y realizado en el siglo XVII a iniciativa de fray Juan Cebrián. Se trata de un armario empotrado en el muro, que recorre toda su altura hasta el arranque de la cubierta de la sacristía. Cuenta con una base decorada con tres casetones rectangulares entre pilastrillas. Sobre esta base se disponen dos pilastras que flanquean las puertas del armario y que sostienen un pequeño entablamento a lo largo de toda la parte frontal de la pieza, con una decoración de metopas y triglifos que animan el austero aspecto del frente del mueble. Se remata, al fin, mediante dos volutas con forma avenerada, que dejan un hueco en su parte central así como en sus extremos superiores, para disponer tres pináculos lisos como elementos de remate. Si bien al exterior esta pieza solamente sorprende por sus grandes dimensiones, el interior asombra por un tratamiento decorativo impecable con las técnicas del dorado y del policromado. La parte interna se distribuye en cuatro baldas sostenidas sobre columnillas doradas, que dividen el espacio en cinco estantes sin fragmentar y pintados en todo su desarrollo. Todo el fondo y los laterales de este mueble se policroman mediante motivos vegetales, estrellas doradas en la parte baja de las baldas y grutescos de diversos colores, así como la representación doble de los escudos de la Orden de la Merced y de Juan Cebrián. La cara interior de las puertas de este armario-relicario recibe igualmente una profusa decoración, protagonizada por dos escenas en dos tondos ovales en las que se representa a San Ramón Nonato ante la imagen de la Virgen y a san Pedro Nolasco montado en el barco que le conducía a Barcelona, todo ello rodeado de un despliegue decorativo que cubre toda la superficie de las hojas de la puerta. Según algunas fuentes consultadas, el autor de estas pinturas del siglo XVII sería fray Agustín Leonardo de Argensola, uno de los hermanos Argensola. La pieza se ha conservado sorprendentemente hasta nuestros días porque durante la Guerra Civil el boticario de la zona abogó por no destruir el armario, para su aprovechamiento como armario de farmacia. Hoy luce en su original esplendor gracias a una reciente restauración”.


Detalle del escudo de la familia Cebrián al fondo del armario 






El mercedario fray Joaquín Millán en su investigación sobre el monasterio de El Olivar destaca también la figura del maestro general Cebrián que “puso pinturas excelentes en los claustros, retablos en la iglesia, ornamentos y muebles en la sacristía”. El padre Millán considera que los padres Pedro de Luna y Bravo y Gállegos  [10] son la principal referencia histórica sobre la aparición de Nuestra Señora del Olivar y su monasterio. Destaca el padre Millán que, aunque el padre Luna no se nos dice quién fue el autor de tantas pinturas que había en El Olivar, la gran mayoría fueron ejecutadas por el religioso mercedario de Tarazona padre Agustín Leonardo (+1643), pincel de gran maestría, que fue de convento en convento (El Puig, Toledo, Córdoba, Madrid, Barcelona…) prodigando su arte, y que el padre Cebrián trajo a El Olivar, donde realizó treinta y ocho cuadros mayores y algunos pequeños, según noticia del padre Agustín Arqué. Según el padre Millán “con la Desamortización desaparecieron la mayoría de estas obras primorosas; quedaron los lunetos del claustro, de los mártires mercedarios, que se bajaron a los muros y estuvieron hasta 1936 y de los que conocemos algunos por las fotografías de la Oliva de Paz”.

Bravo y Gallegos señala: "Sobre las obras financiadas por fray Juan Cebrián, arzobispo de Zaragoza y antes provincial y maestro general de la Orden, en el Olivar que era el convento, donde había profesado y por el que sentía especial debilidad, destaca como desde 1626 hasta 1632 se realizaron obras del nuevo convento".

En 1892 destaca Bravo y Gállegos como la exclaustración del Olivar se produjo a principios de 1636 y “Al despedirse los religiosos de su amada casa del Olivar, apenas si pudieron poner a salvo nada de lo que poseían en la iglesia y en el convento, quedando todo a merced del Gobierno…/…se siguió a la salida de los religiosos un saqueo general; cada pueblo tomó lo que quiso, de modo que no quedó nada de las alhajas, biblioteca, archivo y demás bienes muebles.../...en el momento de la exclaustración 1835 el Santuario era muy rico en ornamentos y alhajas y todo desapareció". Cuando volvieron a instalarse los religiosos al restaurarse la Orden en 1878 “trajeron consigo algunos despojos, como vasos sagrados, ornamentes, etc, que pudieron salvar en sus conventos respectivos, en Calatayud, particularmente, de las garras liberales del 35”. Sobre la iglesia elogia que “Cualquiera que entre en esta iglesia, no tendrá que admirar un templo solemne y majestuoso, ni encontrará objetos de arte que le llamen la atención: sepulcros magníficos, estatuas soberbias, altares de bronce o mármol, cuadros preciosos… no hallará nada de eso; pero en cambio verá un templo aseado y bonito, tal cual corresponde al esmero con que sus pobres hijos tratan de obsequiar a su dulcísima Madre”.

En el apartado sobre La Virgen del Olivar: Leyenda histórica Fray Manuel Sancho (La Oliva de la Paz, pp. 69 a 79) incluye diversos poemas, donde incluye imágenes de cuatro cuadros, sin indicar su localización en el convento o el autor de los lienzos.

El pastor Pedro Novés (p. 71). En su libro el padre Millán titula este cuadro “El Pastor en su majada” e indica debajo “Lienzo atribuido a fray Agustín Leonardo, desaparecido en 1936”.

 

 Avisando la Aparición (p.73). El padre Millán titula este cuadro “El Pastor ante don Gil” e indica debajo “Lienzo atribuido a fray Agustín Leonardo, desaparecido en 1936”.

 


Pedro Novés y don Gil de Atrosillo, ante la imagen (p.74). El padre Millán titula este cuadro “Don Gil y el Pastor ante la Virgen” e indica debajo “Lienzo atribuido a fray Agustín Leonardo, desaparecido en 1936”.

 


 La imagen en su oliva (p. 77). El padre Millántitula este cuadro “La Aparición como la vio el Pastor” e indica debajo “Lienzo atribuido a fray Agustín Leonardo, desaparecido en 1936”.

 


Dentro de las efemérides del Convento de Nuestra Señora del Olivar de 1878 a 1928, Fr. Ramón Martín, Cronista Provincial (pp. 86-106). Firma Convento de San Ramón a 9 de julio de 1928), encontramos una referencia del padre Martín a unos cuadros (p.93): “En el año 1886 se pintó la iglesia completamente, se colocaron las seis imágenes de los Santos de la Orden que hay alrededor de la iglesia; se blanqueó el refectorio, se hicieron las mesas, bancos y tarimas del comedor, se escombró el pozo de la plaza que estaba lleno de enrunas, dejándolo ya en la forma que se encuentra el presente”. Las seis imágenes se refieren a las recogidas dentro del folleto de los cuadros de los mártires mercedarios que figuran a continuación y que el padre Millán indica que son “lienzos desaparecidos en 1936, probablemente de fray Agustín Leonardo”.

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En abril de 1904 (p.96)  “se blanquearon los claustros, la librería, el refectorio, la portería, la escalera principal y algunas habitaciones de los religiosos. Por este tiempo se bajaron al claustro bajo, los cuadros que representan los mártires de la Orden, que estaban en el claustro alto, sobre las puertas de las celdas de los religiosos”.


La serie de seis Mártíres Mercedarios:

Texto que figura: “EL STO. F. JOAN DE ZORROZA. VIZCAINO. FUE MUERTO A PEDRADAS EN GRANADA AÑO DE 1314” (p.87). El padre Millán titula este cuadro “Lienzo del mártir fray Juan de Zorroza (+1314) desaparecido en 1936, probablemente de fray Agustín Leonardo”

 


Texto que figura: “EL STO. F. GUERONIMO DE PRATS FUE COLGADO I ASETEADO EN TÚNEZ AÑO DE 1431 (p.89). El padre Millán titula este cuadro “Lienzo del mártir fray Jerónimo (+1431) , desaparecido en 1936, atribuido a fray Agustín Leonardo”.

 

Texto que figura: “EL BTO. (BEATO) F. ALONSO ENCINAS DE CASTELLAR. LE MARTIRIÇARON LOS OLANDESES AÑO 1624” (p. 91). A este cuadro no se refiere el padre Millán.

 


Texto que figura: “EL STO. F. PEDRO MALASANCH CATALÁN LEAL. LANCEARON EN GRANADA AÑO DE 1423” (p.95). El padre Millán titula este cuadro “Lienzo del mártir fray Pedro de Malasanch (+1423), desaparecido en 1936, probablemente de fray Agustín Leonardo”.

 


 

Texto que figura: “EL STO. F. MATHIAS MARCOS DE TOLOSA. LE DESPEÑARON EN TÚNEZ AÑO DE 1295” (p. 99). El padre Millán titula este cuadro “Lienzo del mártir fray Matías Marcos de Tolosa (+1299) desaparecido en 1936, posiblemente de fray Agustín Leonardo”

 

 

Texto que figura: “EL STO. F. JACOBO PADECIÓ GLORIOSAMENTE MARTIRIO EN TÚNEZ AÑO DE 1314” (p. 103). El padre Millán titula este cuadro “Lienzo del mártir fray Jacobo (+1314) desaparecido en 1936, probablemente de fray Agustín Leonardo”

 

El padre Millán relata en su libro el horror de las atrocidades cometidas en 1936 en El Olivar. Del informe del padre Manuel Gargallo sobre el saqueo del convento y la profanación del convento en julio de 1936 (estallido de la guerra civil) destaca que “El edificio e iglesia están como antes de la revolución de julio de 1936 en cuanto a la fábrica o construcción material, pero todo el menaje, víveres, embases, bateria de cocina, máquinas, etc; todo absolutamente, ha sido robado./…Todos los altares, retablos, cuadros, púlpito, estatuas, facistol del coro, de gran valor, misales, cantorales, ornamentos, han sido sacados de la iglesia y quemados en la plaza”. De los inventarios del Convento del Olivar y la valoración de objetos menciona el padre Millán: “120 cuadros de tamaño medio, 600( pesetas), 5 cuadros grandes de la Iglesia y cementerio en lienzo, 2500; 1 cuadro de la inmaculada en la escalera pral., 1000; 3 cuadros más alusivos a la Aparición de la Virgen del Olivar, 1000; 1 cuadro en tela de gran tamaño, 1000”.

Después de la Beatificación, realizada en Tarragona el día 13 de octubre de 2013, de 522 Mártires del siglo XX en España, el sábado 19 se celebró en el Monasterio de la Virgen del Olivar un acto religioso como Acción de Gracias por el reconocimiento de Beatos de la Iglesia a los 19 miembros de la Orden Mercedaria. Con tal motivo tan solemne acto religioso fue presidido por el Obispo de la Diócesis de Teruel-Albarracín y en el templo se inauguró una capilla con un magnífico retablo en relieve con la imagen de los Beatos Mercedarios coronada por la Virgen del Olivar. En la imagen se aprecia el relieve.



En la actualidad existe en El Olivar una enorme colección de retratos de frailes mercedarios realizada por la prestigiosa pintora Nati Cañada.

Respecto a los cuadros expoliados en el Monasterio de El Olivar cabe preguntarse si en el futuro aparecerá alguna obra de arte en otras parroquias o casas de particulares.



[1] Millán Rubio, Fray Joaquín, Santa María de El Olivar Santuario, Monasterio, Corazón de su Comarca, Elche, Provincia Mercedaria de Aragón, 1997.

[2] Gómez Uriel, Miguel, Bibliotecas antigua y nueva de escritores aragoneses de Latassa aumentadas y refundidas en forma de diccionario bibliográfico-biográfico, Zaragoza, Imprenta de Calisto Ariño, 1844-1886, 3 vols.

[3] © Arzobispado de Zaragoza, Delegación de Patrimonio Cultural. Imagen del retrato con el número 25 de Fray Juan Cebrián, Arzobispo de Zaragoza en el Museo Diocesano de Zaragoza. Agradecemos al Departamento de Patrimonio Cultural su amabilidad al facilitar dicha imagen.

[4] Luna, Fray Pedro de, Breve relación historial panegírica, y doctrinal, de la Aparición de Nuestra Señora del Olivar, fundación y aumentos de su Convento: con un Compendio de sus Prodigios, y dos Novenarios á favor de sus devotos, Zaragoza, Herederos de Manuel Román, 1723, pp. 92-94, 98-102.

[5] Ponz, Antonio. Viage de España. Madrid, Joaquín Ibarra 1788, p. 210.

[6] Arqués Jover, Fray Agustín. Colección de pintores, escultores desconocidos sacada de instrumentos antiguos, authenticos. Manuscrito, Madrid, Publicaciones del Monasterio del Poyo, 1968-1986); Estudio, transcripción y notas: Inmaculada Vidal Bernabé y Lorenzo Hernández Guardiola (Alcoi, Obra Cultural de la Caja de Ahorros de Alicante y Murcia. Nota: En este enlace de Colección de documentos inéditos de la historia de España se describe al detalle todos los cuadros del Olivar:

[7] Ceán Bermúdez. Diccionario histórico de los más illustres profesores de las bellas artes de 1889, pp. 333-336.

https://books.google.es/books?redir_esc=y&hl=es&id=-g9dAAAAcAAJ&q=Leonardo#v=snippet&q=Leonardo&f=false

[8] La Oliva de Paz. Imprenta «Aldecoa». Burgos. (11 de septiembre, 1928). Vol. de 120 págs. (15 x 24). Subtítulo: Folleto conmemorativo del quincuagésimo aniversario de la restauración de la Orden Mercedaria en España, empezada por la reapertura del Convento de Nuestra Señora del Olivar en 1878. Indica que “Se terminó de imprimir este folleto el 11 de setiembre de 1928, a expensas de nuestro reverendísimo P. General Fr. Juan del C. Garrido”.

[9] Fray Guillermo Vázquez, Tres generales del Olivar, La Oliva de Paz, o. c., pp. 52-57.

[10] Bravo y Gallegos, padre fray Guillermo, Historia de la Aparición de la Sagrada Imagen de Nuestra Señora del Olivar, de su Santuario y Convento anexo en los términos e Estercuel, Lérida Imprenta Mariana, 1892, pp. 108, 111-116 y 201.

 





© María Pilar Saura Pérez del texto e imágenes, salvo las facilitadas por diversas instituciones. Obra realizada sin ánimo de lucro para la divulgación histórica y devocional mercedaria.

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